DERBI CLÁSICO Y CLÁSICO DERBI

Es difícil para un lector de prensa deportiva, sobre todo para un aficionado al fútbol, no toparse a diario con la palabra Derby o, castellanizada, derbi. No obstante, el sentido original de este término no tenía nada que ver con pelotas ni futbolistas sino con hipódromos, yoqueis y caballos.

Fue el Diccionario enciclopédico de la lengua castellana de Elías Zerolo (1895) el que definió el termino derby como “voz inglesa que designa una carrera de caballos, de mucho renombre, que se verifica en Epson, Inglaterra, todos los años en el mes de mayo, toma el nombre de su fundador, y es la más importante y célebre de todas las carreras de Inglaterra. Admitiéndose únicamente en ella potros de tres años y potrancas”.

La RAE la admite en 1992, ya con la forma derbi, y con una definición mucho más parca que la de Zerolo: “competición hípica, especialmente aquella que se celebra anualmente y en la que corren ejemplares de pura sangre de tres años de edad”.

Ambas definiciones, a mi entender, dejan al curioso con una duda: ¿por qué precisamente de tres años y no de dos o de cuatro? Pues resulta que en el mundo de la hípica hay una vieja convención –que data de las aficiones y juegos de los aristócratas ingleses del siglo XVIII– que establece que el valor deportivo alcanzado durante la temporada en la que los caballos tienen tres años es la que mejor determina su valor futuro como reproductores. Por ello, en todos los países hay un calendario muy específico para que los caballos de esta edad, llamada en el mundillo “edad clásica”, puedan dirimir entre ellos la supremacía en los tres rangos de distancia: velocidad, milla y fondo.

Derby (hípica) - Wikipedia, la enciclopedia libre

Pues bien, en 1778 lord Derby había ganado una carrera de potrancas celebrada en su finca de Oaks –carrera que aún se celebra y con este mismo nombre-, por lo cual, al año siguiente, en una fiesta a la que concurrían los más prestigiosos hípicos del momento, se propuso celebrar otra carrera similar, pero esta vez solo para potros de tres años. La idea pareció buena a todos. A partir de aquí hay historias para todos los gustos. Hay muchos matices en las distintas versiones pero en todas el denominador común es que no lograban ponerse de acuerdo acerca de qué nombre dar a la carrera.

Unos dicen que Lord Derby dejó caer, como quien no quiere la cosa, que el nombre de Edward Smith-Stanley, XII conde de Derby, resultaba sonoro y muy apropiado para un evento de esa naturaleza, ante lo cual Sir Charles Bunbury, presidente del club Jockey Club británico y máxima autoridad del hipismo inglés en ese tiempo, discrepó seriamente y propuso, en otro gesto de humildad, que el nombre correcto sería el de Sir Bunbury.

Otra versión, más generosa, dice que ambos amigos disputaban, sí, pero por cederse el honor el uno al otro. Sea como fuere, el caso es que el asunto llegó a un punto muerto en el que alguien sugirió dejar a la suerte que tomara partido. La idea gustó. Arrojaron una moneda al aire y, zas, desde entonces la carrera de potros de tres años se llamó Derby y la de potrancas, Oaks, como la finca del señor Derby. 

Hoy, y en castellano, la palabra derbi ya no se circunscribe a las carreras de caballos sino que se ha convertido en un término jergal deportivo que viene a significar, tal y como lo define el RAE desde 1992, encuentro, por lo común futbolístico, entre dos equipos cuyos seguidores mantienen constante rivalidad, casi siempre por motivos regionales o localistas.

¿Cuál es la diferencia entre un clásico un derbi?

Para el diccionario de la RAE un clásico es un período de tiempo, un autor, una obra artística, etc. Dice en su acepción número diez que en Argentina, Uruguay y Venezuela, llaman clásico a una competición hípica de importancia que se celebra anualmente. Pero no hay referencia al fútbol. Sin embargo, al menos en España, todo el mundo sabe que “un clásico” hace referencia a la rivalidad histórica entre los equipos más importantes de un país. Un Real Madrid-Barcelona. Mientras que el derbi hace referencia a algo más local, a encuentros entre clubes de una misma región, por ejemplo. Incluso se puede dar el caso de que haya encuentros que sean a la vez clásicos y derbis. Por ejemplo una final de liga o de copa del rey entre el Español y el Barcelona o el Real Madrid y el Atlético de Madrid.

Lord Derby, murió a la nada desdeñable edad de 82 años, rodeado de riquezas, cariño, potros y gallos, de cuyas peleas fue muy aficionado, dejando al mundo un epónimo y dos carreras de caballos que llegaron a despertar tanta pasión entre los ingleses que llevó al pintor Gustavo Doré a asegurar que ningún inglés, por muy desesperado que estuviera, se suicidaba en vísperas del Derby, porque era mayor la curiosidad por saber el resultado de la carrera que el peso de su desgracia. 

[Este artículo pertenece a la sección Te tomo la palabra que cada sábado comparto en el programa Gente Corriente de Canal Extremadura Radio]

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